¿Qué pasa cuando el miedo se esconde bajo la cama o cuando una mirada en el recreo nos hace crecer alas? Este libro es un viaje por los tesoros y misterios de la infancia. Entre sus páginas, encontrarás un mar donde los delfines bailan, una nube gris que necesita un abrazo y un patio de escuela lleno de secretos, cuerdas para saltar y amores que se escriben en guardapolvos blancos.
A través de estos versos, los elementos de la naturaleza escuchan nuestros deseos y los personajes de los cuentos clásicos se encuentran en bodas disparatadas. Pero también hay lugar para la calma: esa que llega con el abrazo de mamá, el recuerdo de una velita encendida o la mano de un amigo que nos ayuda a ser valientes.
Lucas Mancilla posee una voz poética que se distingue por su profunda empatía y honestidad. Su escritura no solo busca la rima y la musicalidad, sino que se atreve a habitar el mundo emocional de los niños con un respeto poco común. Transforma lo cotidiano en una experiencia mágica. Su estilo, marcado por la ternura y la observación aguda, convierte a este autor en un puente necesario entre el sentimiento y la palabra, recordándonos que la poesía es, ante todo, un refugio.
Autor: Lucas Mancilla
Ilustraciones: Silvina González
$25.000,00
¿Qué pasa cuando el miedo se esconde bajo la cama o cuando una mirada en el recreo nos hace crecer alas? Este libro es un viaje por los tesoros y misterios de la infancia. Entre sus páginas, encontrarás un mar donde los delfines bailan, una nube gris que necesita un abrazo y un patio de escuela lleno de secretos, cuerdas para saltar y amores que se escriben en guardapolvos blancos.
A través de estos versos, los elementos de la naturaleza escuchan nuestros deseos y los personajes de los cuentos clásicos se encuentran en bodas disparatadas. Pero también hay lugar para la calma: esa que llega con el abrazo de mamá, el recuerdo de una velita encendida o la mano de un amigo que nos ayuda a ser valientes.
Lucas Mancilla posee una voz poética que se distingue por su profunda empatía y honestidad. Su escritura no solo busca la rima y la musicalidad, sino que se atreve a habitar el mundo emocional de los niños con un respeto poco común. Transforma lo cotidiano en una experiencia mágica. Su estilo, marcado por la ternura y la observación aguda, convierte a este autor en un puente necesario entre el sentimiento y la palabra, recordándonos que la poesía es, ante todo, un refugio.
Autor: Lucas Mancilla
Ilustraciones: Silvina González